Saltar al contenido

Uso de la piscina en alquiler de vivienda: ¿Qué derechos tiene el inquilino?

10/05/2023

Al alquilar una vivienda, es común que vengan incluidas ciertas áreas comunes como la piscina. Sin embargo, puede surgir la duda de si el inquilino tiene derecho a hacer uso de ella o no. En este artículo, te explicaremos cuáles son los derechos del inquilino en cuanto al uso de la piscina en una vivienda alquilada.

Índice

    ¿Qué dice la ley sobre el uso de la piscina en alquiler de vivienda?

    La ley de arrendamientos urbanos establece que, salvo pacto en contrario, el inquilino tiene derecho a hacer uso de las áreas comunes de la finca, como la piscina. Esto significa que, si en el contrato de alquiler no se especifica lo contrario, el inquilino puede hacer uso de la piscina sin problemas.

    ¿Qué sucede si el contrato de alquiler especifica lo contrario?

    En caso de que el contrato de alquiler especifique que el inquilino no puede hacer uso de la piscina, será necesario analizar si esta cláusula es válida o no. En general, se considera que las cláusulas que limitan los derechos del inquilino son nulas, salvo que se justifiquen por motivos objetivos y razonables. Por ejemplo, si la piscina es muy pequeña y solo puede ser usada por un número limitado de personas, podría justificarse que se limite su uso solo a los propietarios de la vivienda.

    ¿Qué sucede si la piscina está en mal estado?

    Si la piscina está en mal estado y no se puede hacer uso de ella, el propietario de la vivienda tiene la obligación de repararla en un plazo razonable. Mientras tanto, el inquilino no puede hacer uso de ella. Si el propietario no realiza las reparaciones necesarias, el inquilino podría tener derecho a solicitar una rebaja en el precio del alquiler o incluso a rescindir el contrato de alquiler.

    ¿Qué sucede si el inquilino causa daños en la piscina?

    Si el inquilino causa daños en la piscina, deberá hacerse cargo de su reparación. En caso de que los daños sean muy graves y afecten a la seguridad de la piscina, el propietario podría rescindir el contrato de alquiler y exigir una indemnización por los daños causados.

    Conclusión

    En resumen, salvo que el contrato de alquiler especifique lo contrario, el inquilino tiene derecho a hacer uso de la piscina en una vivienda alquilada. En caso de que la piscina esté en mal estado, el propietario tiene la obligación de repararla en un plazo razonable. Si el inquilino causa daños en la piscina, deberá hacerse cargo de su reparación. Es importante tener en cuenta estos aspectos al alquilar una vivienda con piscina para evitar posibles conflictos con el propietario.

    https://www.youtube.com/watch?v=rXVbJUFEx7Y

     | Web

    ¡Hola! Mi nombre es Belén y soy una experta redactora de blogs. Me encanta escribir y compartir mis conocimientos con el mundo. He estado escribiendo durante más de
    diez años, cubriendo temas como tecnología, negocios, marketing digital y desarrollo de negocios. Me gusta pensar fuera de la caja y ofrecer soluciones creativas a los problemas.